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Más del 35% de las infancias son disciplinadas con castigos físicos

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Los derechos de las infancias están consagrados en el artículo 19 de la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. Estas legislaciones sostienen que las infancias y adolescencias deben contar con entornos seguros, afectivos y libres de violencia para un desarrollo emocional, social y cognitivo, por lo que erradicar la violencia es indispensable para sus derechos.

*Por Camila Carbel

El Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad   de la Universidad Austral presentó la investigación “Panorama actual de la infancia en Argentina desde un enfoque de derechos” de las investigadoras María Sol González, Victoria Bein y Lorena Bolzon. La misma cuenta con datos obtenidos de la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes, elaborada por UNICEF y SIEMPRO; de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el INDEC; de la Escuela de Educación de la Universidad Austral; de la Secretaría de Educación, Ministerio de Capital Humano del Gobierno Nacional; de la Oficina de Violencia Doméstica y del Anuario de estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación. El informe abarcó las condiciones de vida y hábitat, educación, salud y violencia y maltrato de niñas, niños y adolescentes de Argentina. 

En el capítulo sobre violencia y maltrato se hace foco en la crianza, la forma de disciplinar y la relación entre maltrato familiar y suicidio. En cuanto a las formas de disciplinar, se tienen en cuenta las siguientes categorías: Método no violento (quita de privilegio, explicación del comportamiento erróneo, distracción con otra tarea). Agresión verbal (Lo/la llamó tonto/a, vago/a o algún otro descalificativo). Castigo físico (sacudida, pegar un chirlo, palmada en la mano, brazo o pierna). O castigo severo (golpe con cinturón u otro objeto; golpe/palmada en la cara, en la cabeza o en las orejas; paliza o pegar una y otra vez usando la mayor fuerza posible).

De acuerdo a esas categorías, el estudio señala que del total de la muestra de 13.778 niños, niñas y adolescentes, el 51,7% son disciplinados con agresión verbal. El 35,4% expresó recibir algún castigo físico. El 30,6% fue disciplinado con una forma no violenta. El 6,6% respondió que recibió castigo físico severo. Del total de la muestra, el 59,4% respondió que fue disciplinado con cualquier método. Cabe destacar que la suma no da el 100% porque un mismo caso puede presentar distintas formas de violencia. 

La Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes de UNICEF del año 2021, señala que en el caso del NOA, los porcentajes de disciplina sin violencia disminuyen al 26.2% y aumenta en los casos de violencia, con un 57,8% de infancias y adolescencias que reconocen sufrir agresión verbal. El 42,8% dijo recibir castigos físicos y el 6,9% recibió castigo físico severo. 

La investigación del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad indagó sobre la frecuencia de estos castigos. Casi 6 de cada 10 niños, niñas y adolescentes son afectados por violencia de forma diaria o semanal. Y casi 9 de cada 10 tienen un vínculo familiar con las personas denunciadas

En cuanto a los tipos de violencias, la mayor es la psicológica, donde el 96% de los varones dijo padecerla y el 94% de las niñas. 

Le sigue la violencia física, con un 40% de niños y un 34% de niñas. 

Se nota una marcada diferencia de géneros en la violencia simbólica que afecta al 33% de las niñas y solo al 6% de los niños. 

El informe también distingue de acuerdo a las edades. En los últimos cinco años, en Ciudad de Buenos Aires (CABA) el grupo infantil más afectado por el maltrato fue el de 6 a 10 años, sin distinción de género.

Informes de la Oficina de Violencia Doméstica de la Ciudad de Buenos Aires señalan que en promedio el 30% de niñas, niños y adolescentes son afectados por violencia doméstica. Desde 2009 a 2024 se registró una variación de 25% a 34%. Las investigadoras de la Universidad Austral consideran que los datos de CABA pueden ser extrapolables al resto del país. 

En todos los casos se nota que en 2018 los casos de maltrato fueron más que en 2021, que registra una disminución, pero en 2024 vuelven a crecer, superando los registros de 2018 en los casos de varones y mujeres de 6 a 10 años, varones y mujeres de 11 a 14 años y de varones de 15 a 17 años.

La violencia psicológica, física y hasta severa aún son consideradas métodos de crianza, cuando estas dejan secuelas y consecuencias en la vida de las infancias y adolescencias, limitando sus posibilidades de bienestar y desarrollo sano. Desde UNICEF alertaron que estas prácticas sostenidas en el tiempo atentan directamente contra la integridad y el interés superior del niño, niña o adolescente. “El hogar puede no ser un espacio seguro… La imagen de las personas adultas como referencia del cuidado y protección se pone en crisis, se desvanece, o permanece ausente”, manifiesta el artículo

La Oficina de Violencia Doméstica es una dependencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que funciona todos los días, las 24 horas, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Está integrada por profesionales en abogacía, psicología, trabajo social y medicina, quienes receptan las denuncias por situaciones de violencia doméstica en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.

A partir del relato de las personas afectadas y/o terceras personas, labran un acta, evalúan el nivel de riesgo y confeccionan un informe médico si es necesario constatar lesiones. Una vez finalizada la entrevista y realizada la derivación correspondiente (judicial y no judicial), desde la OVD se realiza un seguimiento de la actividad judicial desplegada a partir de la recepción de la denuncia.

La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación informó que 958 niños, niñas y adolescentes denunciaron violencia doméstica en el primer trimestre del 2025, dando un promedio de 11 por día. La edad promedio de las infancias afectadas es de 9 años, un 51% fueron casos de niñas mujeres y el restante 49% de varones. De los casos relevados, el 80% de las personas denunciadas como agresores/as fueron los propios progenitores; en el 67% los padres, en el 33% de casos las madres.

De los casos atendidos por el equipo de la Oficina de Violencia Doméstica, 93% fueron de maltrato psicológico o emocional, 38% por maltrato físico y 11% de las denuncias fueron por abuso sexual. En 25 casos se constataron lesiones físicas.

En lo referido a la frecuencia de los episodios de violencia, el 54% de los denunciantes dijeron que es diaria o semanal. Y del total de casos, 35% fueron calificados como de riesgo alto o altísimo.

Además, del total de casos relevados en 2025, fueron 23 las y los adolescentes, entre 15 y 17 años, quienes concurrieron por sí mismos a denunciar las situaciones de violencia.

 Según datos del Informe Completo “Niñas, niños y adolescentes afectados por situaciones de violencia doméstica” del año 2023, la OVD evaluó la situación de 5391 niñas, niños y adolescentes afectados por situaciones de violencia, un promedio de 15 casos por día, de los cuales 10 realizaron la denuncia. Entre las infancias y adolescencias afectadas, el 52% fueron niñas y mujeres, con una edad promedio de 8 años. De todos los casos, más de 3.000, más de 200 niños, niñas o adolescentes tenían algún tipo de discapacidad

En cuanto a los agresores, en el 80% de los casos, las niñas, niños y adolescentes tenían un vínculo filial, en el 68% de los casos era el padre y en el 32% las madres. El grupo con más denuncias fue el de varones de entre 30 y 49 años. También se registraron denuncias a otros adolescentes, de entre 15 y 17 años. 

En tipos de violencias, en el 96% de los casos fue psicológica y/o emocional y en el 34% violencia física. En el 59% de los casos, los hechos de violencia tenían una frecuencia diaria o semanal. De todos los casos presentados en la OVD, en el 37% la evaluación fue considerada como de riesgo alto o altísimo. 

En el caso de lesiones, casi el 60% de las infancias y adolescencias tenían antecedentes de lesiones físicas anteriores, producto también de violencia doméstica; y el 41% de ellos presentaban lesiones en el rostro.  De ellos, 6 de cada 10 tenían menos de 11 años, y el 78% tenían vínculo familiar con la persona denunciada. 

De todos los casos con lesiones, se realizaron 38 derivaciones para atención médica especializada, de las cuales 22 fueron de urgencia. 

El informe del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad  aseguró que existe una relación entre el maltrato y el suicidio. “La evidencia empírica es consistente en mostrar que el maltrato y abuso parental durante la infancia y la adolescencia —incluyendo abuso físico, emocional, sexual y negligencia— incrementa significativamente el riesgo de ideación y conductas suicidas en la adolescencia y juventud”, señala.

Según información de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud, de la cartera sanitaria a nivel nacional, en 2023 el suicidio fue la primera causa de muerte en mujeres de entre 10 a 19 años, superior a causas de salud y que siniestros viales. En el caso de varones de 10 a 19 años, el suicidio fue la segunda causa de muerte, solamente superada por siniestros viales. En el caso de varones de 20 a 29 años, el número de suicidios triplica a los casos de mujeres de la misma edad. 

Teniendo esto en cuenta, la investigación alerta de la importancia de erradicar la violencia en la crianza, como condición indispensable para la protección de los derechos de las infancias. “Garantizar entornos seguros, afectivos y libres de violencia es fundamental para el desarrollo emocional, social y cognitivo durante la infancia”, sostienen las investigadoras. 

Las investigadoras María Sol González, Victoria Bein y Lorena Bolzon precisaron los estudios anteriores que comprobaron la relación directa entre formas de crianza, violencia y suicidio infantojuvenil. 

Entre estas investigaciones previas se destaca la realizada por Angelakis en el 2020, que contó con la participación de más de 300.000 personas y demostró una asociación entre las formas de maltrato infantil y la ideación e intentos de suicidio, con efectos más elevados en casos de abuso sexual. También los estudios de Miller en el 2027 y de Norman en el 2012 que establecen que la victimización intrafamiliar temprana predice trayectorias de mayor psicopatología y conducta suicida en la adolescencia, incluso controlando factores sociodemográficos y emocionales previos. 

Además, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud subrayan que la exposición a violencia y abuso en el hogar constituye uno de los factores de riesgo más sólidos y prevenibles para el suicidio adolescente. 

“En conjunto, estos hallazgos justifican un vínculo claro, plausible y basado en evidencia entre el maltrato parental temprano y el aumento de las tasas de suicidio en adolescentes y jóvenes”, sostienen las autoras. 

Distintos organismos fueron consultados sobre las estadísticas de maltrato infantil en la provincia de La Rioja, pero no se obtuvieron respuestas a pesar de haber cumplido con todo lo solicitado. 

Ante un caso de maltrato en el año 2023, la jueza de menores de Capital, Alicia Valdez, expresó la importancia del compromiso social. “somos todos responsables, en este caso particular se conoció que vecinos decían ya conocer la situación que padecían los niños, pero en el sistema no teníamos registrado denuncias”. Solicitó a la comunidad denunciar estos casos a la línea gratuita 102, en la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia o en la unidad de Asuntos Juveniles. 

Seguidamente, en la entrevista, la jueza expresó que cada caso es particular pero ante ciertos casos de maltrato contra niños, niñas y adolescentes, la justicia puede tomar medidas que protejan a los menores de edad. Contó que el proceso incluye una evaluación profunda de la salud mental integral de la persona cuidadora, y que en caso de constatarse lesiones o amenazas se puede iniciar una acción penal contra la persona responsable. 

Desde el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, en su página web, figuran los lugares donde denunciar casos de maltrato infantil, ya sea abandono y desatención, físico, psicológico y/o verbal. 

Juzgado del Menor, Secretarías Civil y asistencial A y B, ubicado en Pelagio B. Luna Nº 336, 2º Piso y subsuelo

Juzgados de Violencia de Género y Protección Integral de Menores Nº 1 y 2 que funcionan en el subsuelo del Edificio Central del Tribunal Superior de Justicia ubicado en Joaquín V. González Nº 77.

Ministerio Público de la Defensa ubicado en San Martin 117 – 3° Piso – Edificio Federación.

-En la Subsecretaría de Familia Niñez y Adolescencia se reciben anoticiamientos de manera presencial, en su oficina ubicada en Dalmacio Vélez, esquina Benjamín de la Vega o mediante la línea telefónica gratuita 102. 

Además, la web también brinda información sobre los distintos tipos de violencias que pueden ejercerse sobre las y los menores de edad, para que sean identificados y no naturalizados.

Se considera violencia psicológica a cualquiera actitud que provoque sentimientos de descalificación o humillación; violencia por negligencia es la no protección de la niña o niño ante eventuales riesgos y la falta de atención a sus necesidades básicas; violencia física cuando se realiza una acción que provoca daños físicos y en la integridad del menor de edad, por ejemplos golpes, quemaduras, fracturas, pellizcos; abuso sexual cuando un adulto usa a un niño, niña o adolescente para su satisfacción sexual; También se considera violencia o maltrato cuando las niñas o niños presencial situaciones de violencia hacia otras personas, o abuso sexual hacia terceros, ya que se considera que las consecuencias sonsimilares a las que experimentan las infancias que viven estas situaciones de violencia de forma directa. 

Se nota un aumento de casos de violencia hacia niñas, niños y adolescentes, donde en su mayoría los agresores son sus padres, que consideran a los castigos físicos y las agresiones verbales  como estilo de crianza constante. Esto tiene una repercusión en la vida de las infancias y adolescencias y puede ocasionar consecuencias graves. Además de que atenta contra la protección integral de los derechos de los mismos a vivir en un ambiente libre de violencia. El llamado de atención para detener estas agresiones debe ser social, con políticas públicas integrales que promuevan alternativas efectivas y respetuosas de crianza. 

Entonces el dato de que más del 35% de las infancias y adolescencias son criadas con métodos que incluyen violencia física es cierto a nivel país, pero ante la falta de información a nivel provincia no se puede precisar cual es la situación en La Rioja.